Hoy
he visto hembras, tienen cachorros, pasaban por una senda en medio de
la sabana. No había machos, una estaba herida, sus caderas estaban
en carne viva. Arrastraba a un bebé que parecía muerto, han debido
ser los gatos. Tal vez los machos murieron en la refriega.
Los
gatos son peligrosos atacan nuestras crías. Se esconden muy bien
entre las hierbas, cuando atacan ya es tarde. Suelen atacar en grupo
mandados por una vieja.
Nosotros
somos más y hay mas hombres que hembras. Seguro que nos vendría
bien tener más. Haremos una aproximación si no tienen machos ellas
vendrán. Me gusta la pequeña que arrastraba el bebé muerto.
Pero
he pillado a una gordita, con una preciosa barba rizada.
La
he tocado he pasado mi mano por su culo luego se la he dado a oler a
¡Hug! Enseguida ha notado que el olor no era de casa. Creo que me
entiende cuando haya luz, iremos, les mataremos los bebés y las
haremos nuestras. Cuando tiene crías la hembra nuestra no está
receptiva.
Puede
que me coma alguno de los niños, es buena carne.
Esto
es una recreación de como podían discurrir los pensamientos de un
homínido de hace unos 2,5 millones de años. De hecho la aparición,
de huesos humanos entre ellos los de niño, con señales de haber
sufrido descarnamientos y con huellas de herramientas líticas, es un
indicio claro de canibalismo.
Yo
había seguido las presentaciones del museo. Luego atentamente las
explicaciones del guía. Después de cada nuevo dato, me volvía a
plantear la misma pregunta:
¿Cuando
un homínido da el primer paso para hacerse humano?
Los
fósiles nos hablan de denticiones parecidas a las nuestras. Por el
estado de los mismos podemos saber de su dieta y por su análisis de
su estructura se pude llegar a conocer los entornos, los hábitat de
determinado espécimen.
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Foramen Magnum |
Por otra parte la curvatura de la base craneal
con la aparición de huesos hioides fósiles, es un indicador de que
el aparato fonador ya era similar al nuestro. Eso nos permite
deducir, que por lo menos e daban las condiciones para poseer la
función del habla. Esos homo podían articular sonidos, otra cosa
que que su cerebro alcanzase la complejidad para establecer una tabla
de significados, una asociación permanente entre sonido y
significado.
Por
otra parte creemos saber, que compartimos con el chimpancé, hasta un
99% de genes. Aunque es cierto que hay zonas con diferente
organización o reorganización lo que haría subir las diferencias a
un 4%.
Estas
cifras no dejan de ser un juego matemático. Dichas así una
diferencia del 1% parece suponer muy poco. Sin embargo sobre los
3.200 millones de pares de bases (3.200 Mb) arrojan diferencias de 32
millones para el 1% y 128 para el 4%. Lo que comienza a ser una
cantidad astronómica.
Por
otra parte, en el estado actual de nuestro conocimiento sobre el
genoma humano consideramos, no significativo una gran parte del
mismo. Casi el 95% sería ADN no codificante. Pero nada nos permite
suponer que esas largas tengan todas alguna función reguladora.
Por
su parte la revista Nature, ha venido publicando una serie de
estudios sobre el genoma de nuestros parientes simios. A partir de la
obtención del genoma humano.
Se
secuenció, en el año 2005, el del chimpancé, con quien compartimos
según últimos estudios el el 98,7% de material genético. Después
el orangután por ser el más diferente de la familia de los
primates, con quien el humano solo tiene una coincidencia genética
del 96%.
En
Marzo del 2012 se secuenció el gorila (con una coincidencia genética
del 98% con el humano), y en junio del mismo año el bonobo poniendo
otra pieza el rompecabezas evolutivo de los homínidos.
El
bonobo secuenciado es una hembra, de nombre Ulindi, del zoológico de
Leipzig (Alemania). Los expertos en etología (conducta animal)
quieren ver en las diferencias genéticas las razones para un
determinado comportamiento.
Por
ejemplo mientras el chimpancé utiliza la agresión para competir,
los bonobos emplean el sexo como herramienta de unión social. La
conducta reflejada al principio de este texto, sería mas propia de
chimpancé que de bonobo.
Y
sin embargo podríamos encontrar en el hombre reflejos conductuales
tanto de chimpancé, con conducta agresiva como con la de bonobo.
Para
que estas teorías tuviesen visos de veracidad deberíamos pode
probar, que la conducta es consecuencia de un determinado “cóctel
hormonal” y que esta combinación es fruto de los genes. La idea
parece interesante aunque de difícil demostración.
Por
otra parte dado que el genoma humano es mas parecido al del bonobo y
al chimpancé por separado que lo son el bonobo y el chimpancé entre
si. Cabe que nos hagamos una pregunta.
Usualmente
los antropólogos y paleontólogos suelen dibujar un mapa de la
evolución humana más parecido a un árbol con un ancestro común
que a lo que parece sugerir la genética donde el gráfico sería
mucho más parecido a una tabla periódica. Donde existiría una
porción de nichos genéticos probables, aunque no todos fuesen
posibles. Donde cabría en distintas ubicaciones ¿y porqué no? Una
tabla de mas de dos dimensiones. Todos los distintos tipos de
homínidos que han existido o que puedan existir. Independientemente
de su realidad e independientemente de que conozcamos sus fósiles.
Lo
dejo aquí, esto ya no es un articulo de divulgación. Se parece más
a una especulación científica que implica conocimiento de
diferentes y alejadas ramas del saber.
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