jueves, 7 de enero de 2010

Conducta Ley Cognición 67

Siguiendo un planteamiento proximo al de la psicología ingenua. Podríamos intentar diseñar mecanismos informáticos (constructos); que al menos en teoría, nos permitan imaginar sistemas nerviosos capaces de determinados logros.
Es valido, en una filosofía para la ciencia, establecer, como por ejemplo, lo hace Asimov en sus tres principios de robotica, un trasunto de los principios que deben existir en el alma humana.

Recordemos que Asimov propone:
1.Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
2.Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
3.Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con La Primera o la Segunda Ley.
Con la facilidad que nos da un tratamiento de textos vamos primero a cambiar el orden de las leyes y cambiar robot por humano.

Este es el resultado:

1.Un hombre debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Tercera o la Segunda Ley.
2.Un hombre no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
3.Un hombre debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.

La redacción, de la segunda y tercera ley, pueden provocar un serio debate moral y social. Aunque es evidente que determinadas conductas altruistas estan englobadas en la conservación del clan. Es decir se defiende el código genetico familiar por encima del propio.

Intentamos una nueva modificación:

1. Un hombre debe proteger su propia existencia (y la de su clan) hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Tercera o la Segunda Ley.

2. Un hombre no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que otro ser humano sufra daño, en tanto esta protección no entre en conflicto con la Primera Ley.

3. Un hombre debe obedecer las órdenes que le son dadas por otro ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera o Segunda Ley.

Y así podemos seguir indefinidamente, haciendo correcciones; que tenderían a la perfección sin alcanzarla nunca. Generando una casuística complicada e irresoluble. Con lo que creo demostrar, que las normas de conducta o leyes de conducta, son en el ser humano, “procesos informáticos” auto-modificables.

Aunque usemos un símil, de proceso informático. Queda en evidencia:
La existencia de una re-programación continuada.
  • Que la re-programación tiene origen interno -el propio sujeto y/o social- inducida o impuesta por el entorno.
Lo que desvía el resultado de la Balanza cognitivo conductual al área de lo cognitivo.

Vasdelao

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